Tu ecología interna, la importancia de la percepción de nuestra belleza.

Cuando me miro en el espejo suelo fruncir el ceño, maldecir ciertas partes de mi cuerpo, y me sobreviene siempre la palabra no. No eres guapa, no eres perfecta, no eres válida, no te van a aceptar con esa cara, no, no y más no. Mi cuerpo, mi alma, mi belleza, conectadas entre si, tienen una lucha por la supervivencia en las capas más altas de la esfera de lo correcto.

No es nada ecológico para los sentidos tanta polución sensorial, tanta crítica, tanto odio a la feminidad sin etiquetas, ni estereotipos. A veces, pienso que la culpa es de la sociedad, de los medios, de mí misma, de nosotras mismas, pero es algo mucho más profundo ya arraigado que está inmerso en el inconsciente colectivo de las mujeres. Ese que ha pervivido por los siglos de los siglos. Ese dolor que solo nosotras podemos sentir como algo colectivo.

¿Curioso, verdad?, ¿qué es la belleza, y quién dicta sus cánones?, ¿Por qué debes seguir dichos cánones para ser aceptada?. A caso, ¿la belleza no debería ser algo tan subjetivo como la forma de las nubes que sobrevuelan nuestras cabezas?, nos quieren para su negocio, somos esa debilidad y sumisión que quieren imponernos a través de sus agresivas campañas publicitarias. Tú no necesitas que nadie te diga “porque tú lo vales”, ya vales infinito sin ninguno de sus productos llenos de tóxicos perjudiciales para tu salud.

En lo más profundo de tu ser, está ya la felicidad, no la busques fuera, está ahí, contigo, tiende tu mano, bucea hacia dentro, y encontrarás la más radiante, inacabable de las bellezas, la esencia de tu ser. Esa es la verdadera ecología interna, y la que a través de la cosmética orgánica vas a poder acceder.

Sal ahí fuera, ve al bosque, abraza la naturaleza y siente su poder, ella no necesita que ningún canon de belleza juzgue su atmósfera, ella es en sí misma un elemento de suprema conexión que nos ha dado forma a todas las mujeres y seres. Baila entre los árboles, acaricia su corteza, escucha con atención el sonido de la vida, escucha el sonido de tu ser interior y su belleza infinita.


La conexión con tu ser es la mayor expresión de belleza existente, tu ecología interna.