Aprende a cuidar tu cuerpo

Cuida tu cuerpo.

Llevo tiempo trabajando en el mundo del maquillaje, es mi profesión y me ha permitido conocer gente maravillosa, ver como funcionan el mundo de los rodajes, las sesiones de fotos y sobre todo seguir desarrollando mi creatividad como artista.

Es una actividad enriquecedora, compartes un momento especial con la persona que va a recibir la sesión de maquillaje, estrechas conversaciones sobre cosas terrenales, pero también despierta la más antigua de las luchas del ser humano, destacar a través de la vanidad.

Pero, ¿a qué precio la gente está dispuesta a dejar que ese ritual de belleza se convierta en algo nocivo para sus cuerpos?. Para ser sincera, siempre he tenido ese conflicto con mi profesión, el que está entre la vanidad, la objetización de la mujer, y el usar cualquier cosa que nos pueda hacer sentir esa persona que siempre hubiésemos deseado ser.

Después de pasar una larga temporada alejada de los pinceles por una etapa de soledad, tristeza y desconfianza, he llegado a la conclusión de que no todo vale en esta narcisa sociedad. Nos están envenenando a través de los productos de cosmética que usamos a diario, como los dentífricos, desodorantes, champús, y por supuesto EL MAQUILLAJE, entre otros muchos productos.

Millones de mujeres utilizan productos derivados del petróleo, con agentes cancerígenos y metales pesados, envueltos en glamurosos envases y prometiendo la belleza eterna, mientras se depositan a diario en tus órganos y provocando a la larga alergias, disrupciones del sistema reproductor y el tan temido cáncer. No lo sabemos, no conocemos los ingredientes de los productos que consumimos.

No importa lo cara que sea esa súper crema que promete borrar el paso de los años en tu piel, está igualmente llena de estos tóxicos, al igual que los productos de belleza más económicos, no hay diferencia, solo lo que la firma haya gastado en publicidad para hacerte creer que “tú lo vales”.

Y si no crees lo que advierto haz una simple búsqueda en la red sobre la cosmética y los tóxicos que contiene, sencillo, en un click verás que la realidad supera la ficción.

Y qué decir de esas campañas publicitarias sexistas omnipresentes, en las que la mujer es un mero objeto de ornamentación, donde se promulga el eterno “si no eres perfecta y bella no eres válida”.

Decidí que no quería seguir trabajando con este tipo de productos, no quiero contribuir con mi profesión durante más tiempo a que esto siga siendo una realidad y a envenenar a las mujeres solo por el hecho de que se vean bien.

Por eso decidí apostar por lo natural, porque hay alternativas a toda esa industria feroz. Hay personas que trabajan a diario para que todo este engaño desaparezca, o al menos, para que un gran sector de la población despierte, respete su cuerpo y esté en armonía con la naturaleza de la que somos parte.

Di adiós al viejo paradigma, para estar bella no hay que sufrir, y mucho menos ser un objeto al servicio de multinacionales sin escrúpulos. Vuélvete Eco y CUIDA TU CUERPO.